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La técnica para resolver problemas

La resolución de problemas es un proceso racional y lógico, sin embargo cuando estamos emocionalmente alterados, pensar de manera lógica y racional es lo que menos podemos hacer, gracias a la actividad de la amígdala cerebral y el bloqueo de la corteza prefrontal. Lee en este artículo una secuencia de pasos que te pueden ser útiles en esos momentos de alteración emocional.

Primera fase: Orientación hacia el problema

En este paso debes reconocer tu actitud ante el problema, es decir, afrontarlo y tener una actitud positiva respecto a que eres capaz de resolverlo. Para ello hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál es el problema?
  • ¿Cuáles son las causas de este problema?
  • ¿Cuáles son las consecuencias de este problema?
  • ¿Considero tener las habilidades, conocimientos y recursos para resolver este problema?

Segunda fase: Definición del problema

En esta fase debes procurar recoger toda la información que necesitas para comprende el problema y organizarla. Una vez que tengas ordenada la información, debes determinar una serie de objetivos y metas para superarlo. Si tu problema es financiero, debes tener claro si se debe a la falta del horro, a que tus ingresos son bajos o que tus gastos son muy altos, en consecuencia lógica, las soluciones podran ser: crear el hábito del ahorro, aumentar tus ingresos o bien reducir tus gastos.

Tercera fase: Generación de alternativas

Una ves establecido el problema de manera clara, realiza una lluvia de ideas, que te permita tener alternativas. No pierdas de vista que el objetivo de este paso es tener muchas opciones, aún no es momento de valorarlas así que sólo enfocate en generar ideas.

Es bueno contar con un plan B, C, D, etc. mientras más variedad tengas, menos frustración y confusión podrás sentir si el plan A no resulta como esperabas.

Cuarta Fase: toma de decisiones

En este punto cuentas con muchas soluciones a tu problema y debes iniciar con seleccionar una. Para ello, has un listado de pros y contras de cada una de las opciones que estableciste en el paso anterior. Si el problema es financiero y el plan A es consultar a un asesor mientras el plan B es hacer un nuevo préstamo, valora lo positivo y negativo de cada uno de ellos previo decidir cual es la mejor.

Analiza las opciones en función de sus posibles resultados, el bienestar emocional que te van a procurar y el tiempo y esfuerzo que implicará aplicarlos.

Quinta fase: solución y verificación

Pon en practica la solución elegida en el paso anterior. Recuerda realizar una lista de verificación, con las tareas necesarias para lograr tus metas y marcar las que ya realizaste. Esto permitirá que tengas control de tus avances para poder evaluar si la opción funciona y también tener a vista sus progresos.

De ser necesario ajustar la estrategia, no dudes en hacerlo repitiendo este ciclo de fases. No te desanimes si la primera vez que lo haces es difícil, recuerda que mientras más practicas una habilidad, mas sencilla se vuelve.

Fuente:
Caro, I. (2007). Manual teórico práctico de psicoterapias cognitivas. Barcelona: Desclee de Brouwer

Imagen obtenida de pixabay

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