Calidad de vida, Psicología, Psicoterapia

Por estas razones usted podría asistir a psicoterapia

Personalmente he recibido muchas consultas acerca de cuándo se justifica asistir a psicoterapia. Y bueno, al respecto podría decirse que hay dos razones principales por las que una persona puede buscar la ayuda psicoterapéutica: una de ellas son los trastornos de la personalidad y la otra, son las molestias clínicamente significativas (APA, 2013). A continuación explico la diferencia entre ambas:

No existe una definición unificada de trastorno de personalidad sin embargo, la más aceptada nos indica que una molestia se vuelve trastorno cuando nos impide funcionar adecuadamente en alguna de las áreas de nuestra vida: de manera personal, familiar, social, laboral, educativa o sexual.

Un ejemplo de un trastorno de personalidad es el trastorno de estrés postraumático. En este, la persona ha sido sometida a una situación que ha puesto en peligro su integridad física o su vida.

Imaginemos a una persona que ha sido abusada sexualmente y en consecuencia experimenta el constante recuerdo del evento, ansiedad, aislamiento, tensión, miedo, enojo, culpa, tristeza e inseguridad. Este estado definitivamente causa molestias personales al estar en constante preocupación y ansiedad pero también genera consecuencias hacia lo externo de la persona: en lo social, laboral y académico, puesto que pudiera perder su trabajo, reducir su rendimiento en las calificaciones escolares o aislarse de sus amistades por no salir de casa. Además, evitaría tener relaciones sexuales con sus parejas debido al recuerdo del trauma, creando en consecuencia malestar en su vida sexual.

Según el estudio de Pereira y otros (2011), algunos de los trastornos más identificados en la región metropolitana de Guatemala son:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Distimia
  • Bipolaridad
  • Depresión
  • Atracones
  • Abuso y dependencia de sustancias

La segunda gran razón para asistir a un proceso psicoterapeutico, consiste en los malestares clínicamente significativos que no tienen la gravedad de un trastorno pero que de igual manera causan malestar. Algunos de los más comunes son los siguientes:

  • Problemas en la relación entre padres e hijos
  • Tensión en la relación con el cónyuge o pareja
  • Problemas de relación entre hermanos.
  • Hijos afectados por la relación conflictiva entre padres
  • La crianza lejos de los padres
  • Discordias con los vecinos
  • Desintegración familiar por separación o divorcio
  • Duelo
  • Problemas con el empleo

Con base a lo anteriormente expuesto, se puede afirmar y recomendar que, es necesario consultar con un psicoterapeuta cada vez que se enfrente con alguna problemática que altere su estado del ánimo y produzca algún malestar afectivo consigo mismo o bien, que interfiera con su desempeño en el trabajo, la familia, escuela, sociedad, sexualidad o identidad.

Fuente:

Asociación Americana de Psiquiatría. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (5a Ed. DSM-5). Washington, DC.

Pereira, M.; Donado, D.; Melville, M.; Opstaele, M.; Barrera, B.; Sánchez, M.; Paiz, L. (2011). Estudio epidemiológico de trastornos mentales en Guatemala, Región Metropolitana, 2011. Guatemala.

Fuente de la imagen.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s